A tan sólo 77 km de Viena se encuentra la encantadora localidad de Melk presidida por su majestuosa abadía. Es ésta, una bella excursión donde disfrutar de la naturaleza y el arte que ofrece Austria.
Melk
Melk
La forma más panorámica de llegar hasta Melk, es navegando por el Danubio a bordo de uno de los múltiples ferries que recorren el rio.
La travesía es idílica. A ambos lados, verdes montañas serpenteadas de pintorescos pueblecitos rodeados de viñedos y castillos. A día de hoy, Austria cuenta con más de 1000 castillos, muchos de ellos reconvertidos en hoteles o restaurantes.
Llegada en el ferry a la abadía
La abadía de Melk es un majestuoso monasterio benedictino de estilo barroco que alberga una espectacular biblioteca repleta de manuscritos medievales y decorada con espectaculares frescos de Paul Troger.
Entrada a la abadía
Fachada de la iglesia de la abadía
Biblioteca
La iglesia es maravillosa, perfecto ejemplo del estilo barroco, en ella abunda el mármol rojo, la decoración en dorado y se encuentra coronada por bellos frescos de Johann Michael Rottmayr.
Altar principal de la iglesia de la abadía
Y para todos aquellos que estén allí a la hora de la comida, justo en su entrada hay un agradable restaurante donde comer el renombrado schnitzel, plato típico de la gastronomía de la zona.
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